En el cantón Jipijapa, la actividad económica gira en gran medida en torno a la Universidad Estatal del Sur de Manabí. Aunque los periodos vacacionales representan un descanso para la comunidad estudiantil, para muchos ciudadanos significan una etapa de incertidumbre económica debido a la disminución del flujo de ingresos los meses de abril y octubre.
Mariela Cevallos, madre soltera y arrendataria, es una de las personas directamente afectadas. Su principal fuente de ingresos proviene del alquiler de departamentos a estudiantes. “Cuando no hay estudiantes, los departamentos quedan vacíos y no hay dinero para cubrir los gastos diarios”, comenta. Su situación refleja la dependencia de muchas familias hacia la presencia universitaria.
El impacto también se evidencia en el sector gastronómico. Francisco Guillermo Pincay Mero, propietario del comedor “Los Tres Hermanos”, asegura que durante las vacaciones las ventas desaparecen por completo. “Nos vemos obligados a cerrar y cinco personas se quedan sin trabajo temporalmente”, explica, evidenciando cómo esta dinámica afecta harto a dueños de negocios, como a sus empleados.
Por su parte, Glenda Pincay, dueña de “Cyber Network”, afirma que la afectación es casi total. Aunque su local continúa operando, lo hace con personal reducido. “El negocio depende en un 100% de los estudiantes”, señala, destacando que el receso académico obliga a suspender temporalmente a varios trabajadores.
El sector del transporte también enfrenta dificultades. Winston Burgos, taxista, menciona que sus ingresos diarios disminuyen considerablemente durante este periodo. “Antes podía hacer hasta 40 dólares diarios, pero en vacaciones ya no se logra esa cantidad”, comenta. Los usuarios son en su gran mayoría estudiantes.
Asimismo, conductores de transporte urbano coinciden en que la universidad es el principal motor económico del cantón. La falta de industrias y empresas limita otras fuentes de ingreso, lo que incrementa la dependencia hacia la actividad académica.
Para Alex Parrales ciudadano Jipijapense, la presencia estudiantil genera un movimiento constante que beneficia a múltiples sectores como el comercio, el transporte y el arrendamiento. Sin embargo, durante las vacaciones, esta dinámica se detiene, provocando un déficit económico generalizado.
Este escenario evidencia la necesidad de diversificar la economía local y generar alternativas que permitan sostener a los distintos sectores durante los periodos vacacionales, reduciendo así la dependencia exclusiva de la actividad universitaria.
